martes, 4 de agosto de 2015

Esperar

Ten paciencia, sólo tenés que esperar.
La natural belleza se ha amoldado a tu cuerpo y sabe por todo lo que has pasado.
Los colores, al verte, quieren adaptarse a tu ser y crear un nuevo arcoíris.
La desnudez de tu alma es vestida por los sueños que aún mantenés en el cofre de la esperanza.
Y la felicidad ya sabe de vos, ya te conoce y cree en que pronto estarás tan cerca que podrás abrazarla.
Tus cabellos corren al viento y sienten el maravilloso poder de la libertad.
Y libre son tus pensamientos, que ya comienzan a ver la vida desde lo positivo.
Tu niña interior ya juega en los espacios que supo conseguir.
Y la sangre que corre por tus venas, te va generando la adrenalina necesaria para hacerte saber que el camino, ya está a tu disposición.
Puertas mágicas se han presentado ante ti y te invitan a pasar.
Todo tu ser es la llave correcta que te conecta con la vida que tanto deseaste y hoy, está a instantes.
Esperar, es tan sólo un espacio/tiempo para que se aquiete la velocidad mental.
Tus latidos quieren marcarte los pasos a seguir en todo el lugar que vas haciendo mientras te diriges hacia tu destino.
Los recuerdos vencidos se deslizan por tu cabeza hasta caer y perderse entre el verde de la naturaleza.
Y tus emociones, siembran semillas de sentimientos porque has fortalecido tu creencia.
Y vos misma estás creyendo más en vos.
La experiencia es la ciencia de la vida que te muestra que todo tiene un motivo del cual se hace lección y aprendizaje.
Tus gestos se van modificando y la sonrisa ya se instala en tu rostro, bello rostro que refleja la pureza de tu interior.
Ten fe y sé feliz; esperar es el verbo que te confirma que tu decisión ha sido la correcta.
MARIANO SANTORO