domingo, 17 de junio de 2018

La puerta mental

Muchas veces habrás perdido tu rumbo.
Muchas voces te habrán dado sus mágicas soluciones.
Muchos intentos fallidos de poder salir del encierro emocional. 
Muchos desafíos enfrentados para encontrar tu salida.
Los viajes externos no lograron hacerte llegar al centro de tu corazón.
Las cárceles en las que uno mismo se permite encerrar, se consigue por no animarnos a observar las señales de la vida.
Y mucha toxicidad llega y se adhiere a la piel, con intenciones de privarnos de respirar.
Y el aire que logramos acumular, se confunde con los nervios y las ganas de cambiar.
La mejoría existe, porque la fe sabe abrir caminos.
Y por más cuarto oscuro que exista, siempre podemos hacer un voto de confianza con nosotros mismos.
Desde la más grande oscuridad, podemos imaginar una solución.
Nuestro niño interior sabrá dibujar la puerta que nos volverá a la vida.
A esa misma puerta, la decoraremos con el brillo de los más poderosos deseos de avanzar.
Y no se trata de magia, ni de trucos al azar, sino de la esperanza que siempre estuvo.
Desde tu mente, podrás imaginar todo lo que te atrevas.
Eres el creador de las llaves necesarias para todo lo que vos cerraste alguna vez al igual que esas mismas oportunidades que lamentablemente rechazaste.
La profundidad de tu mente, jamás está oscura, sino que en ese mismo núcleo y luz que abre, que bendice, que deleita, que alegra.
Y luego de expandir la puerta mental, será como un renacer a todas las etapas que viviste y dejaste inconclusas.
Todo puede retomar su camino, porque en el destino de la fe, todo es posible si se trata de salir del miedo para entrar a la vida.
MARIANO SANTORO