lunes, 30 de julio de 2018

Mirada verdadera

Muchas veces has escuchado palabras que contenían mentiras.
Caricias ficticias que no acompañaban, sino que te alejaban más.
Cerraste tus párpados con la esperanza de sentir el lenguaje del cuerpo.
Y rechazaste lo que tanto anhelaste.
La paciencia te ayudó a pasar algunos momentos duros.
Y la dureza del corazón, también se hizo presente.
Lágrimas que ya no cabían en cajitas de cristal.
La inocencia tropezó con la madurez y siguió camino.
Las situaciones te fueron atropellando.
Y no hubo tiempo de mirar a los que te han hecho mal.
En una persona que ha sufrido, a veces ya no hay espacio para más daño.
Y lo que ilusamente creíste poco, se potenció.
Y tu mirada se transformó en verdadera.
Tu visión por lo que sucedía en tiempo real, supo borrar la ficción que te querían vender.
Ya no ibas a comprar espejitos de colores.
Porque los colores renacieron en vos y en todo tu ser.
Te diste la oportunidad de observar el interior y encontraste más verdades.
Tus manos se extendieron porque entendieron que ayudando, te ayudabas a vos misma.
Y tus ojos brillaron y sin pronunciar palabra, pudieron decir gracias.
MARIANO SANTORO