lunes, 1 de julio de 2019

GPS

Hace 100 años llegabas al mundo y le diste frente a tu misión.
Una persona especial que la divinidad le regalaba hijos a muy temprana edad.
Creciste en todos los sentidos y sabías que dar, era algo natural.
En mi vida, la conexión fue inmediata.
Juntos creamos un vínculo que aún sigue.
La claridad en tu mirada, iluminaba cada palabra, cada consejo.
Me llenaste de fuerza, ya que habías conocido lo que era la debilidad.
Hoy me veo caminando y estás, como mi fiel sombra.
Porque la luz que vive en mí, es parte de tu ser.
Tu corazón resplandece y hace sus movidas en mi cuerpo.
El fuego del amor eterno, es lo que tengo como pilar.
Hacer foco sólo en lo que sea positivo.
Contagiar a los que me rodean.
Servir de guía, porque tú lo sos y esa es la mejor enseñanza.
Un faro que puedo ver en mi alma.
La sabiduría para creer que la vida no tiene fin y siempre hay una luz brillando
La electricidad que se une en las estrellas y forman tu nombre.
Agradezco tu compañía y todos los signos que nos conectan.
Querida abuela, sos mi GPS.
MARIANO SANTORO