sábado, 12 de octubre de 2019

Belleza

Bendito sea el destino que pone en nuestro camino, personas que nos enseñan.
El conocer a alguien, va más allá de lo que vemos.
Bucear en el otro para descubrirlo y a la vez, encontrarnos nosotros mismos.
Un camino que no tiene apuro y sabe de esperanza.
Semillas que crecieron solas y pasando por adversidades.
Frutos que florecen para dar color y vida.
Admirar cada uno de los colores que tiñen nuestra existencia.
Animarnos a sonreír.
Permitirnos soñar que el libro tiene muchas hojas en blanco.
Creer que estamos escribiendo la mejor historia de nuestra vida.
Y que la música nos envuelva.
Que la desnudez de la sinceridad, se llena de notas y canciones.
Dulce dulcinea; nada es ficción en el mundo real de la esencia.
Y es en la presencia, cuando regresa la sorpresa.
Y la alegría toma control y viajamos siendo pasajeros del universo.
Cruzarnos y fusionarnos.
Comunicarnos hasta empatizar.
Vivir en el otro porque nos abrió su corazón y nos reservamos un lugar ahí.
Belleza del Mar que vive en mí y es parte de mi nombre.
MARIANO SANTORO