martes, 30 de agosto de 2016

Comienza el juego

Comienza el juego.
Y aunque el piso donde piso puede ser de un color distinto, no me influenciará en mi decisión de continuar.
En mi frente, puede haber varios obstáculos, pero no frenarán mi misión.
He sabido juntar fortalezas porque sabía que este momento llegaría.
Los dolores se han desvanecido, mientras la fe ha crecido y es la que me guía.
El corazón late porque siente y vive el momento presente.
Los colores de mi alma, son los que iluminan el camino hacia mi horizonte.
Sé que aparecerán nuevos retos, pero no serán directamente para mí, sino que son las mentiras de la mente que no saben jugar bien el juego.
Cuando uno está despejado, el sol interior es el que brilla.
Las piezas no están hechas de partes.
Las fichas son las que uno apuesta e invierte en uno mismo.
Abro el juego porque principalmente, me agrada jugar.
Y en este comienzo es cuando más quiero satisfacer mi personalidad creativa.
Sortear mucho más que números o casillas.
Espacios que haré en mi vida, para resaltar lo que conviene y me importa.
Lugares de mi mente que he sabido limpiar para dejar lugar a lo nuevo.
Lo que me motiva e incentiva, es el motor de mi amanecer.
La fe de saber con toda certeza que el camino es muy interesante y que estoy preparado.
Comienza el juego y digo presente; cuenten conmigo, porque daré lo mejor de mí.
MARIANO SANTORO